Cuarta pared
La cuarta pared es la pared invisible imaginaria que está al frente del escenario de un teatro a través de la cual la audiencia ve la actuación.
En el teatro las acciones ocurren dentro de tres paredes, una a la izquierda, una a la derecha y una al fondo. La cuarta pared es, figurativamente hablando, la que separa al público de lo que ocurre en escena. Pero si de pronto un actor se dirige al público para pedir su participación o si el guión exige interactuar con los espectadores, entonces se dice que se está rompiendo la cuarta pared.
Hasta ahí, la “norma”.
Sin embargo pienso que para que pueda existir una sensación mágica en el público es necesario que esa cuarta pared esté, pero detrás de todos los espectadores.
La magia es un arte escénico con vida. Sin un público vivo, participativo, despierto y atento es imposible lograr la magia, o la sensación que ella provoca. A lo más, se puede lograr la performance del mago, pero nunca la magia.
Un espectáculo de magia es la invitación a que todos los espectadores durante un momento puedan ingresar al mundo de la fantasía. A un mundo que habitualmente no está ahí, pero que creyendo en él se puede hacer realidad.
La magia sucede dentro de cuatro paredes, pero sólo cuando ellas están inmersos en un mundo ideal todopoderoso.

